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Cómo pueden los centros de atención reducir el riesgo de úlceras por presión al sentarse y durante los traslados

La aparición de una úlcera por presión no se asocia únicamente al hecho de permanecer tumbado boca arriba en la cama. Muchos residentes de centros asistenciales pasan largos periodos de tiempo sentados en sillas de ruedas, sillones reclinables, sillas de comedor y sillas de traslado. También existe riesgo durante el traslado si se producen fricción, cizallamiento, una postura incorrecta o humedad, o si la manipulación no es la adecuada.

Un plan de prevención práctico aborda aspectos como la posición sentada, el acolchado, el cambio de postura, los traslados, el cuidado de la piel y las rutinas de atención del personal. El objetivo no es depender de un único producto, sino de una rutina estructurada y repetible que minimice el tiempo de carga prolongada y reduzca las manipulaciones evitables.

Este documento ofrece orientación a los centros asistenciales sobre cómo incorporar cojines para aliviar la presión, sillas de traslado, ayudas para deslizarse y rutinas diarias con el fin de optimizar la seguridad al sentarse y al desplazarse.

Adecuación al entorno asistencial: Las residencias deben abordar el riesgo que supone sentarse y realizar una transferencia al mismo tiempo. Para ello, deben utilizar el cojín adecuado, comprobar que la silla se ajusta correctamente, planificar el cambio de posición del residente mientras está sentado, minimizar la resistencia, utilizar los dispositivos de transferencia adecuados, mantener la higiene de la piel y de los revestimientos, y aplicar la rutina de manipulación mediante la formación del personal.

1. Comprender por qué estar sentado aumenta el riesgo de sufrir úlceras por presión

El problema principal es la concentración del peso en la silla y la carga que soportan la pelvis, los muslos, el coxis y, posiblemente, los talones y los pies. Si el residente no es capaz de desplazar el punto de carga, esas mismas zonas pueden soportar la carga durante un periodo prolongado. Una postura incorrecta también puede aumentar la presión en un lado del cuerpo, mientras que la posición sentada puede provocar deslizamientos y fuerzas de cizallamiento.

Factores de riesgo comunes relacionados con el sedentarismo

  • Permanecer sentado durante mucho tiempo sin cambiar de postura.
  • Capacidad limitada para inclinarse, mantenerse de pie o ajustar la postura.
  • El tamaño de la silla o la profundidad del asiento no son los adecuados.
  • Un cojín demasiado plano, demasiado blando, demasiado duro o en mal estado.
  • La humedad, el calor, la incontinencia o la falta de transpirabilidad del pañal.
  • Deslizarse hacia abajo en la silla, lo que puede aumentar la fuerza de cizallamiento en el sacro y la pelvis.

Un plan de cuidados debe ser integral y tener en cuenta al residente, el cojín, la silla y el traslado. Un cojín no es la solución a una mala postura ni a una silla inadecuada.

2. Elige los cojines según el nivel de riesgo y el tiempo que pases sentado

Existe una gran variedad de cojines para sillas y sillas de ruedas. Cada tipo está diseñado para ayudar a redistribuir la carga al estar sentado. El tipo de material depende del usuario, del presupuesto y del mantenimiento. El cojín adecuado viene determinado por el peso y la postura del usuario, el tiempo que permanece sentado, la estabilidad, la facilidad para limpiar la funda y el mantenimiento que realiza el personal.

Tipo de cojín Resistencia típica Lo que deben comprobar las residencias de ancianos
Cojín de espuma Estable, sencillo y con menos mantenimiento Densidad, contorno, recuperación tras la compresión, recubrimiento.
Cojín de aire Distribución de presión ajustable Nivel de inflado, calidad de las válvulas, estructura celular, entrenamiento.
Cojín de gel Comodidad y sensación de frescor Peso, estabilidad, protección de la cubierta, riesgo de fugas.
Cojín híbrido Confort y sujeción equilibrados Capas de material, limpieza, capacidad de carga.
Cojín bariátrico Mayor capacidad de carga y mayor superficie de apoyo Ancho, estabilidad de los bordes, resistencia de la cubierta.

En el caso de los residentes que permanecen sentados durante largos periodos de tiempo, la revisión de los cojines debe formar parte de la revisión rutinaria del equipamiento, y no ser una decisión de compra puntual.

3. Comprueba que la silla se ajuste bien antes de culpar al cojín

Un cojín es solo una parte de un sistema de asiento. Si la silla no se adapta bien, los residentes pueden resbalarse, inclinarse o sentarse de forma desequilibrada, lo que puede reducir la eficacia incluso de los mejores cojines.

Comprobaciones del ajuste de la silla

  • La anchura del asiento permite una buena sujeción sin oprimir las caderas.
  • La profundidad del asiento sujeta los muslos sin ejercer presión detrás de las rodillas.
  • Los pies se apoyan en el suelo o en los reposapiés.
  • El soporte lumbar ayuda a mantener una buena postura.
  • Los reposabrazos facilitan los traslados sin forzar los hombros.
  • El cojín se mantiene plano y bien sujeto durante su uso.

En el caso de los asientos compartidos, el personal debe observar y anotar cuál es la mejor combinación de silla y cojín para cada residente.

4. Planificar rutinas de cambio de posición en posición sentada

El método de reposicionamiento con carga progresiva ayuda a redistribuir la carga de las zonas del cuerpo que permanecen en contacto con el sistema de asiento durante periodos prolongados. Este método depende del tipo de sistema de asiento, del tipo de cojín, de la movilidad y la fuerza del residente, de su capacidad cognitiva y del nivel de apoyo que le brinde el personal.

Opciones prácticas de reposicionamiento

  • Inclinarse ligeramente hacia un lado cuando sea seguro y se cuente con apoyo.
  • Con una actitud proactiva y con el asesoramiento del personal cuando sea necesario.
  • Funciones de inclinación o reclinación en sillas adecuadas.
  • Permanecer de pie brevemente o con ayuda para mantenerse de pie, cuando forme parte de la rutina de cuidados.
  • Volver a la cama para aliviar la presión cuando la tolerancia a la posición sentada es limitada.
  • Cambios de posición documentados en el caso de los residentes que no pueden ajustarse por sí mismos.

El horario de reposicionamiento debe ser realista. Un plan que el personal no pueda repetir durante los turnos de mayor actividad no funcionará bien en la atención diaria.

5. Reducir el esfuerzo cortante y la fricción durante los traslados

Riesgos de lesiones por presión durante la atención a pacientes sentados y en los traslados

Los traslados pueden provocar cizallamiento y fricción si se arrastra al residente por una superficie, se le levanta tirando de los brazos o se le mueve sin la ayuda adecuada. La piel puede ser más vulnerable cuando el residente es de edad avanzada, tiene la piel húmeda, está desnutrido o presenta una sensibilidad reducida.

Las residencias de ancianos deben utilizar métodos de traslado que levanten, deslicen o sostengan al residente con la menor resistencia posible. sillas de traslado de pacientes Además, los dispositivos de baja fricción pueden ayudar al personal a trasladar a los residentes entre la cama, la silla de ruedas, el aseo y la ducha con mayor control.

Situación de los traspasos Riesgo a tener en cuenta Equipo útil
De la cama a la silla de ruedas Deslizarse, girar, tirar de los brazos Silla de traslado, cinta de traslado, sábana deslizante.
Silla de ruedas al aseo Espacio reducido, frenos poco eficaces, rozamiento de la ropa Silla de traslado, asiento compatible con inodoro, comprobación de los frenos.
Traslado lateral en la cama Arrastrar por las hojas Almohadilla de transferencia, lámina deslizante, almohadilla de transferencia asistida por aire.
Cambio de posición en la silla Cizallamiento en la pelvis y el sacro Silla reclinable, inclinación asistida por el personal, comprobación del cojín.
Traslado a la ducha Superficies mojadas y riesgo de pérdida de estabilidad Silla de traslado resistente al agua, con frenos y superficie antideslizante.

6. Utiliza ayudas para el traslado que se adapten a la distribución de la habitación

Un producto de transferencia puede parecer adecuado en la ficha técnica, pero resultar inadecuado en una habitación de una residencia. La anchura de la puerta, la altura de la cama, la altura del inodoro, el umbral de la ducha, el tipo de suelo, el espacio para girarse y el acceso del personal son factores que influyen en la elección.

Cheques de ayuda para la transferencia

  • Capacidad de carga y anchura del asiento.
  • Rango de elevación o ajuste de altura.
  • Diámetro de las ruedas, radio de giro y potencia de frenado.
  • Apertura en el asiento para ir al baño cuando sea necesario.
  • Piezas resistentes al agua para tareas relacionadas con la ducha.
  • Plan de sustitución de la batería, el cargador, el sistema hidráulico, las ruedas y la correa.

Antes de realizar un pedido al por mayor, prueba los dispositivos de transferencia en las propias habitaciones donde se vayan a utilizar. Una breve prueba en la sala de exposición rara vez es suficiente.

7. Controlar la humedad, el calor y la limpieza de las fundas

La humedad y el calor pueden afectar a la tolerancia de la piel al estar sentado y durante los traslados. Los cojines, las fundas, las sábanas deslizantes, los cinturones y las superficies de las sillas de traslado deben ser fáciles de inspeccionar y limpiar.

Limpieza y comprobaciones del microclima

  • Fundas de cojín impermeables o resistentes a los líquidos.
  • Opciones de fundas transpirables para cuando la comodidad y el calor son importantes.
  • Superficies lisas en las sillas de traslado, con menos bordes en los que se acumule la suciedad.
  • Tejidos de apoyo para la transferencia, lavables o sustituibles.
  • Instrucciones de limpieza claras para el personal.
  • Fundas de repuesto para cojines y sillas de uso intensivo.

Las rutinas de limpieza deben ser lo suficientemente sencillas como para poder llevarlas a cabo en el cuidado diario. Si una funda es difícil de quitar o tarda demasiado en secarse, el personal puede tener dificultades para mantener el equipamiento disponible.

8. Elabora una lista de comprobación sencilla para sentarse y desplazarse

Una lista de comprobación ayuda al personal a tomar decisiones coherentes durante los turnos de mayor actividad. Además, facilita la detección de problemas con el equipamiento antes de que afecten al bienestar de los residentes o provoquen problemas cutáneos.

Área de comprobación Pregunta del día Medidas a tomar si surge algún problema
Cojín ¿Está inflado, limpio, plano y bien colocado? Ajusta, limpia, cambia la cubierta o retíralo del uso.
Postura en la silla ¿Se está deslizando, inclinándose o está sin apoyo el residente? Cambia de postura, ajusta el reposapiés y comprueba que la silla se adapta bien a tu cuerpo.
Comodidad para la piel ¿Notas enrojecimiento, molestias, calor o humedad? Anota, informa y revisa el tiempo de sesión y el cojín.
Método de transferencia ¿Se levantó al residente o se le arrastró? Utiliza una ayuda para deslizarse, una silla de traslado o un plan de apoyo del personal.
Estado del equipo ¿Funcionan bien los frenos, las ruedas, las correas, las cubiertas y las válvulas? Reparar, sustituir o etiquetar para su mantenimiento.

9. Formar al personal en el mismo flujo de trabajo

La eficacia de la formación depende de que todos compartan las mismas expectativas en cuanto al comportamiento. La formación más eficaz es aquella que resulta fácil de repetir y que se basa en el equipamiento específico que se utiliza en la residencia.

Temas de formación

  • Cómo elegir y colocar cada cojín.
  • Cómo comprobar la presión de los cojines de aire.
  • Cómo cambiar la posición de los residentes en las sillas.
  • Cómo reducir la resistencia durante la transferencia.
  • Cómo utilizar los frenos y los cierres de seguridad de las sillas de traslado.
  • Cómo limpiar y comunicar los daños en las cubiertas o piezas.
  • Cómo documentar la tolerancia a la posición sentada y los problemas con el equipamiento.

Una buena formación es práctica. El personal debe ser capaz de ponerla en práctica durante un turno normal, no solo durante una demostración formal.

10. Errores comunes que hay que evitar

  • Comprar cojines sin comprobar si se ajustan a la silla.
  • Dejar que los residentes permanezcan sentados durante largos periodos de tiempo sin un plan de reposicionamiento.
  • Arrastrar a los residentes durante el traslado en lugar de utilizar medios de ayuda adecuados.
  • Utilizar un mismo tipo de cojín para cada residente.
  • No tener en cuenta la humedad, el calor y la limpieza de la cubierta.
  • Comprar sillas de traslado sin comprobar la distribución de la habitación.
  • No disponer de repuestos como fundas, válvulas, ruedas, correas y baterías.

Conclusión

Las residencias de ancianos pueden gestionar el flujo de trabajo relacionado con la elección de los cojines (y el ajuste de las sillas), el cambio de postura de los residentes que están sentados, el método de traslado, la limpieza y el mantenimiento del equipamiento, y la formación del personal durante su trabajo.

La forma más eficaz de gestionar el flujo de trabajo es mediante un sistema de formación práctica. El personal debe poder plantear preguntas que le orienten en el flujo de trabajo, como qué cojín utilizar, cuándo cambiar la posición del paciente y cómo limpiar y mantener el equipo.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cómo ayudan los cojines a la hora de sentarse?

Los cojines pueden ayudar a redistribuir la presión y proporcionar apoyo al sentarse. Para elegir el mejor cojín, hay que tener en cuenta el nivel de riesgo, la postura, el peso, el tiempo que se pasa sentado, la comodidad y las necesidades de mantenimiento.

¿Son útiles las sillas de traslado para la prevención de úlceras por presión?

Sí. Las sillas de traslado están diseñadas para facilitar un desplazamiento más seguro del personal a la hora de trasladar al residente entre la cama, la silla de ruedas, el aseo y la ducha, lo que reduce el esfuerzo y mejora la maniobrabilidad.

¿Con qué frecuencia se debe cambiar de postura a los residentes cuando están sentados?

El horario debe basarse en el estado del residente, su tolerancia a permanecer sentado, el tipo de silla, el cojín y el plan de cuidados. El personal debe documentar y revisar qué medidas funcionan en los cuidados diarios.

¿Qué provoca el cizallamiento durante la transferencia?

La causa principal del desgarro es el arrastre o deslizamiento del residente, lo que provoca que la piel se mueva mientras que el tejido subyacente permanece en su sitio, algo que suele deberse a una mala postura. Esto puede minimizarse utilizando los medios de ayuda para la transferencia y las técnicas adecuadas.

¿Qué deben comprobar las residencias de ancianos antes de adquirir equipos de traslado?

Las residencias de ancianos deben evaluar el peso y las necesidades del residente, el peso y las dimensiones del producto, la calidad de los componentes y materiales, el espacio disponible en la residencia, la compatibilidad con el inodoro y la ducha, la facilidad de mantenimiento y la formación disponible para el personal.